Cuadro de texto: Osteítis residual - cavitaciones

           Es una de las lesiones, campos interferentes o focos menos conocidos o tomados en cuenta por los profesionales de la odontología, y que por supuesto los pacientes desconocen completamente. Existen varios trabajos y estudios que demuestran la importancia de la osteítis residual en la actividad focal a distancia y en el dolor local (VOLL, KRAMER, TURK, BERGSMANN, THOMSEN.).

           Se trata de una lesión crónica de los huesos maxilares que se origina después de la extracción de un diente, principalmente  “muerto”, cuya herida cicatriza deficientemente. Normalmente después de una extracción se origina un coágulo de sangre que gradualmente es reemplazado por hueso, primero inmaduro y después maduro, que al cabo de un tiempo rellena completamente la zona de extracción de tejido óseo normal.

           No sabemos exactamente en que casos se produce la osteítis residual, aunque existen algunas teorías.

Cavitaciones

           Cuando se realiza la extracción del diente algún resto de membrana periodontal (tejido que une el diente al hueso) queda en la zona de extracción, el cuerpo “nota” la presencia de ella y no manda formación ósea porque “siente” que el diente todavía esta allí, la cicatrización posterior no es efectiva rellenándose con un hueso pobre en condensación.

           Cuando se realiza la extracción  no se  produce un buen coágulo de sangre que en estos casos además tienen la tendencia de infectarse y de producir una alveolitis, esta es tratada a base de antibióticos, con lo cual el dolor desaparece.

           En cualquiera de los casos la herida del alvéolo, aunque después de un tiempo se cierra hacia fuera y cicatriza aparentemente, internamente no va a formar un buen hueso sino la persistencia de cavidades rellenas de un tejido patológico que contiene vestigios de hueso inmaduro y fibroso, terreno perfecto para la colonización bacteriana con la consiguiente producción de toxinas y producción de bloqueos en los meridianos energéticos correspondientes a las zonas dentarias.

           Una de las características frecuentes de estos procesos es la de producir dolor local (sintomatología del órgano amputado) o reflejado hacia las regiones vecinas de cara y cuello.  Pero también puede actuar como campos interferentes o focos. En este caso no producen dolor local sino que actúan a distancia por la vía energética dentro del sistema intersticial de Pischinger y/o por la vía neural a través del sistema nervioso autónomo.

           El diagnostico de estos procesos puede ser difícil, ya que en muchas ocasiones la radiografía solo demuestra una sutil diferencia en la textura del patrón de hueso, en este caso si el dentista no esta buscando específicamente este tipo de lesiones , es muy probable que esta sutil diferencia en la imagen radiográfica pase desapercibida. Otras formas en la que se pueden descubrir estas lesiones es testando con kinesiología, con EAV (electroacupuntura de Voll), o simplemente relacionando una extracción dentaria (que dio problemas inmediatos aunque estos luego desaparecieran) de una zona en concreto de la boca que tiene relaciones con el meridiano u órgano afectados en la actualidad en el paciente.

           Los lugares más comunes en que se presentan estas lesiones es en la zona de muelas del juicio de la arcada inferior, y en lugares de extracción de dientes previamente endodonciados o que tuvieran una historia previa de infecciones recurrentes.

           El tratamiento de estas lesiones se puede realizar de diversas formas:

· Cirugía

· Electroacupuntura de Voll.

· Terapia neural

· Homeospagyria.

· Terapia láser de baja frecuencia.

           Últimamente en la literatura de USA apareció una página WEB dedicada a estas lesiones.
El autor de la página es el Dr. Shankland y utiliza el término de
NICO (Neuralgia Inducing Cavitation Osteonecrosis) para denominar estas áreas óseas residuales alteradas. Refiere que estas áreas son las responsables de producir dolor referido inexplicable como dolor de cabeza, dolor facial, dolor del trigémino. Las describe como osteonecrosis u osteomielitis que se encuentran ubicados dentro de espacios en los maxilares. 

           Para saber más consulta este documento: