
|
Cada día es más difícil que se produzca una muerte “natural”, “morir de viejo”. Los últimos grupos humanos que no presentaban enfermedad alguna, ni tan siquiera alguna caries dental, son aquellos grupos que permanecían incomunicados en lugares remotos y, ajenos a nuestra alimentación industrializada y manipulada. Ya hace más de 50 años el odontólogo norteamericano Weston Price publicó varios trabajos en relación con alimentos desnaturalizados y demostró en estudios epidemiológicos estadísticos que la salud dental se consigue en todas aquellas áreas en que los pueblos habían mantenido su modo natural y propio de alimentación. Viajó desde el círculo polar hasta el trópico y mantuvo contacto con médicos, antropólogos, representantes sanitarios, etc. de todo el mundo. A raíz de los resultados de las revisiones bucales pudo adivinar con autoridad el tipo de comida que estaban ingiriendo. Siempre obtuvo el mismo resultado: tanto los aborígenes australianos, esquimales, indios Maoris ó Polinesios: en donde faltaba la influencia de la civilización en la alimentación, la salud de los pobladores era envidiable. |


|
Con su aumento aparecían: deterioro de la dentadura, anomalías maxilares, modificaciones de la cara, constitución débil. También aparece una falta de desarrollo del tórax y del abdomen y una aceleración patológica de la estatura. H. P. Pickevill realizó un estudio exhaustivo en los cráneos de los Maorís, Nueva Zelanda, antes de la colonización por los blancos; ¡¡¡ en 326 cráneos y 2.000 dientes encontró apenas una (1) caries!!! Los cráneos evidenciaban un desarrollo armónico de todas sus partes, unos maxilares anchos bien formados y dientes en posición regular. Posteriormente con el cambio de su dieta aparecieron en la primera generación caries y en la segunda generación anomalías de posición. A lo largo de esta exposición el motivo y el objetivo han sido puntos de vista holísticos. Como según esta concepción casi todas las enfermedades bucales tienen un fuerte componente dietético-endógeno, de la misma manera su tratamiento y prevención también deberían de realizarse desde un punto de vista integral e interdisciplinario. Nos basamos para su diagnostico en la kinesiología, aunque también en casos de intolerancias recurrimos a test específicos, tales como “IMUPRO” test de alergia tipo III, y al “ALCALTTEST”, ambos test de intolerancias alimentarias.
Las periodontopatías necesitan algunos decenios. Las anomalías maxilares necesitan por lo menos una generación. Con el cambio de los hábitos alimenticios (mientras antes mejor) hacia unos mas biológicos muchas veces es posible prevenir y detener el daño.
La alimentación debería de ser completa, integral y vital: 1. Evitar carbohidratos refinados y substituirlos por harinas y arroz integrales. 2. Evitar el consumo del azúcar en todas sus formas. 3. Aumento en el consumo de productos vitales, integrales y frescos. 4. Consumir grasas naturales obtenidas por compresión en frío (aceites) ó batidos también en frío, mantequilla por margarina, y no las obtenidas por ebullición. 5. Moderar el consumo de todo tipo de proteína animal y aumentar la de origen vegetal EL PROBLEMA DE LA LECHE Felipe Hernández RamosEl problema de la proteína lácteaLa sabiduría que subyace tras el diseño del ser humano hace que el bebé sea capaz de asimilar completamente las caseínas de la leche materna. Somos nosotros los que, desvirtuando lo que la naturaleza manda, pretendemos que el bebé tenga que asimilar lo que no es posible, o al menos totalmente, ya que la proteína de la leche animal pasa al intestino delgado digerida de forma parcial, debido a que la propia leche neutraliza los ácidos gástricos necesarios para su disgregación. Este problema se complica en la edad adulta, ya que, con el paso del tiempo, los niveles de renina gástrica, a enzima necesaria para la ruptura de las moléculas de caseína, disminuyen considerablemente. El problema de la grasa de la lecheLa leche y sus derivados contienen ácido araquidónico el cual contiene gran cantidad de colesterol. Una sola taza de leche entera tiene 34 mg de colesterol, mientras que una loncha de bacón, sólo 3 Mg.". No debemos dejarnos engañar por el argumento comercial de "desnatado", ya que incluso la leche desnatada contiene importantes cantidades de grasas. El problema de las hormonas de la lecheCada vez que tomamos un vaso de leche estamos ingiriendo hormonas pituitarias, esteroideas, pancreáticas, tiroideas, adrenales, sexuales, etc. Éstas son hormonas necesarias para el ternero lactante, pero pueden producir alteraciones serias a un "género" diferente que las consuma. Claro ejemplo de esto es la IGF-I, hormona de crecimiento presente en la leche. El problema de la lactosa de la lecheEste disacárido es hidrolizado por la lactasa, enzima que va desapareciendo con el transcurso del tiempo. En la edad adulta es muy frecuente la insuficiencia de lactasa, y, como consecuencia, la lactosa no hidrolizada se acumula en el intestino grueso, provocando malas fermentaciones y putrefacciones. La lactosa, además, aumenta las reacciones alérgicas provocadas por las caseínas y la asimilación de nocivos metales pesados. El problema de la manipulación de la lecheLa leche pasteurizada destruye microorganismos indeseables, pero también ciertas vitaminas y enzimas necesarias para la digestión de la proteína láctea. Por otro lado, la pasteurización no impide completamente la reproducción de microorganismos "omnipresentes" en la leche que, en tan sólo un día y medio, se duplican en cantidad, una vez abierto el envase. El problema del calcio de la lecheNo debemos olvidar que "nos nutrimos de lo que asimilamos y no de lo que comemos". Es cierto que la leche contiene grandes cantidades de calcio, pero curiosamente es en los países occidentales, grandes consumidores de lácteos, donde existe una incidencia mayor de osteoporosis, indudablemente mayor que en países orientales como China, donde el consumo de leche animal es casi simbólico. Estudios epidemiológicos realizados en China y en los Ángeles indican que la leche animal no sólo no calcifica, sino que desmineraliza. Se apuntan dos factores, entre otros, que pueden estar implicados: primero, la acidez transitoria provocada por la ingestión de proteínas lácteas puede inducir al organismo a recurrir a sales básicas del hueso para regular su Ph. Segundo, la asimilación de calcio es favorable cuando se ingiere en proporción de 2:1 con respecto al fósforo y al magnesio, y los lácteos presentan niveles demasiado altos de fósforo y demasiado bajos de magnesio. El problema de los tóxicos "naturales" de la lecheEn la leche de cualquier mamífero podemos encontrar pesticidas, antibióticos, productos químicos, hormonas, glóbulos blancos (vulgarmente llamados " pus”) procedentes de las mastitis, e incluso, en algunos casos, virus y bacterias de enfermedades típicas del ganado. El problema de los antibióticos de la lecheA los animales enfermos con mastitis se les inyectan dosis de 20.000 a 50.000 unidades de penicilina. La leche del primer ordeño de estos animales contiene de 1.000 a 10.000 unidades de penicilina por litro. Si esta leche la toman los lactantes, puede generar antibiorresistencia, que supondrá futuras complicaciones en el tratamiento de infecciones. El problema de los pesticidas de la lecheLas primeras investigaciones sobre la presencia de pesticidas en la leche se realizaron en Francia, en los años 60, poniendo en evidencia la importancia del hexaclorociclohexano (HCH) en la contaminación de la leche y de los productos lácteos. La exposición a este tóxico se produce por alguna de estas vías: tratamiento de establos y locales de almacenamiento, alimentación de los animales y usos terapéuticos en los animales.
El problema del calentamiento de la leche. Una pasteurización a 80ºC durante 1 minuto desnaturaliza el 20% de las proteínas; un calentamiento UHT durante 1 a 2 minutos a 145º C desnaturaliza el 60% y un calentamiento a 80º C durante 30 minutos desnaturaliza el 90%. ConclusionNo sólo no se nos caerán los dientes, ni se nos romperán los huesos, si no tomamos leche, sino que seguramente los tendremos más fuertes que aquellos que se jactan de "consumir la leche como si fuera agua". Evitaremos problemas respiratorios, dermatológicos y un desgaste innecesario en nuestro sistema inmunológico.
ALGUNAS REGLAS PARA NUTRIRSE MEJOR · El desayuno debe ser una comida completa. · Comer el menor número de alimentos diferentes en la misma comida: menos enzimas entran en funcionamiento, mejor serán digeridos los alimentos. · Cada comida debe estar compuesta en un 50% de alimentos crudos. · Iniciar siempre la comida con verduras crudas en ensalada. · Comer al menos una vez al día un plato de cereales integrales. · Es mejor no mezclar dos cereales diferentes o dos leguminosas diferentes. · No comer la fruta al final de la comida, pero sí por la mañana con el desayuno o con la merienda. · Los dulces (que deben estar hechos con harinas integrales, miel, malta o azúcar de caña) deben sustituir un plato y no ser consumidos al final de la comida después de la carne o los cereales. · Comer cereales o verduras en una comida, verduras y proteínas en otra. Ejemplo: verduras + legumbres / verduras + queso /verduras + huevo. · Comer con calma y masticar bien todos los alimentos. · No comer frutas, verduras y legumbres fuera de las estaciones. · Evitar alimentos provenientes de países lejanos ( con excepciones ) · Casi todos los alimentos provenientes de animales criados están tratados con productos químicos, mientras en la mayor parte de los animales salvajes están ausentes, el problema se presenta también en peces y crustáceos. · Beber al menos un litro de agua al día lejos de las comidas.
|